Las personas que quedan atrapadas entre los escombros después de un terremoto pueden llegar a sobrevivir durante varios días, incluso una semana o más, dependiendo de las condiciones en las que se encuentren. Los especialistas señalan que factores como la gravedad de las heridas, la temperatura del ambiente, la disponibilidad de agua y el acceso al aire son claves para aumentar o reducir las posibilidades de mantenerse con vida.
Tras los recientes terremotos registrados en Venezuela, específicamente en el estado costero de La Guaira, los equipos de rescate trabajan contra el reloj para localizar y sacar a sobrevivientes atrapados bajo estructuras colapsadas. Los sismos provocaron daños en más de 770 edificaciones, con derrumbes totales o parciales, mientras las réplicas continúan afectando la zona.
De acuerdo con expertos en emergencias, las primeras 24 horas después de un terremoto suelen ser el período con mayores probabilidades de rescate exitoso. A medida que pasan los días, las posibilidades disminuyen debido a que muchas víctimas pueden sufrir heridas graves, quedar sepultadas bajo grandes cantidades de escombros o enfrentar condiciones extremas.
Uno de los elementos más importantes para la supervivencia es la existencia de un espacio protegido dentro de los restos de la estructura. Estos lugares, conocidos como “espacios de supervivencia”, pueden formarse cuando una persona queda resguardada bajo objetos resistentes, como escritorios sólidos u otros elementos capaces de soportar parte del peso del derrumbe.
El geofísico Victor Tsai, de la Universidad de Brown, explicó que contar con un área donde exista suficiente espacio para respirar puede ser decisivo mientras llegan los equipos de búsqueda y rescate.
Además, el entorno que rodea a la víctima puede convertirse en un factor crítico. La presencia de incendios, humo, gases tóxicos o sustancias peligrosas liberadas tras el colapso de un edificio puede reducir significativamente las probabilidades de supervivencia. El doctor Joseph Barbera, especialista en respuesta a emergencias y profesor asociado de la Universidad George Washington, destacó que disponer de aire limpio y agua es fundamental para resistir durante más tiempo.
Aunque cada caso presenta circunstancias diferentes, los expertos coinciden en que la rapidez del rescate, las condiciones del lugar y la capacidad de la persona para evitar lesiones graves son aspectos decisivos para sobrevivir después de un terremoto.



